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Cuando el avión aterriza en la pista del aeropuerto de la ciudad de Barranquilla, lo primero que comienza a vivir el empresario, el artista o el consultor es que llega a una de las ciudades que en la última década experimentó una trasformación desde su historia y patrimonio cultural.

La primera sensación es el calor del caribe colombiano en medio de una lluvia que parece una caricia al rostro por la alegría de su gente y la calidez de un entorno que supera la imaginación.

De allí en adelante, recorre la ciudad en carro y cambiando se eleva como una «puesta en escena» del Carnaval que es Patrimonio de la Humanidad: un verdadero orgullo de sus habitantes.

En medio de ese ambiente de fiesta el portafolio de servicios del Hotel American Golf se abre como una ventana al turista o visitante nacional y extranjero, para decir: «estoy en curramba como en casa».

Esta empresa fue un sueño de José Luis Ballesteros un ciudadano del origen santandereano, que junto a su esposa e hijos, le regaló a la capital del departamento del Atlántico uno de los lugares para hospedarse más modernos, gracias a sus instalaciones, calidad del servicio y exquisita gastronomía.

Fue un emprendimiento que ha superado muchas etapas a lo largo de su vida institucionales y que ha generado empleo directos e indirectos, que han construido al desarrollo económico de la ciudad de Barranquilla.

Ballesteros dice que el cambio no se detiene y advierte que el objetivo es estar a la vanguardia de la hotelería en el Caribe y el país. «Los huéspedes se van muy satisfechos. Ese es nuestro mejor regalo», añade.

Mientras dialogamos en la recepción del Hotel American Golf en medio de un café, está pendiente que la hoja de ruta de calidad del servicio se cumpla a plenitud.

No deja nada a la improvisación. «Este es un trabajo de todos los días y todas las horas» afirma, tras recordar que la empresa ha estado inmersa en apoyar la trasformación de la ciudad, liderada por el Alcalde Alejandro Char.

«El sector hotelero hemos colocado nuestro granito de arena para que «La Puerta de Oro de Colombia» brille en el horizonte del Caribe con intensidad y generando oportunidades de negocio.

Sus instalaciones son acogedoras y con detalles en trascienden el servicio y se elevan como una experiencia al visitante, que se incrementa en tiempos de los partidos de la selección de fútbol y el Carnaval una manifestación cultural multicolor.

Quién tenga en su agenda de trabajo o de descanso al caribe colombiano, en el año 2019 debe vivir por lo menos por un día, el sentirse huésped del Hotel American Golf.

«Eso fue lo que experimente. Comprobé la calidad de su portafolio de servicios. Disfruté de gastronomía, de su piscina y gimnasio. De sus amplios auditorios y cómodas habitaciones»

Por. Carlos Villota Santacruz